martes, 16 de septiembre de 2014
De la película Medianeras.
Pongo la película aproximadamente a las 5 am, la pantalla de mi computador funciona como un televisor desde mi cama. Al comenzar el día me siento limpia y más abierta para entregarme a un libro, programa de radio,o una canción, y porqué no, una película. Fue delicioso ver las primeras imágenes de "Medianeras" en la madrugada, pues en sus primeros minutos se muestran imágenes de Buenos Aires despertando desde sus edificios y tejados. Contrastes irregulares y eclécticos típicos de una ciudad grande.
Estos paisajes urbanos tan criticados, que nacen como producto de la falta de planeación y una sociedad de costumbres efímeras y rápidas, me resultaron emocionantes y diversos, nunca llegué a comprender bien como los personajes de la película pudieran vivir tan encerrados en una gran ciudad tan diferente en cada esquina, llena de variaciones. Ellos resistiendo su depresión con natación , abriendo ventanas en sus oscuros apartamento, buscando pareja, etc. logran pasar un invierno que para ellos resulta ser cruel y bastante duro.
Por lo que vi en el paisaje urbano del film, Buenos Aires pareciera ofrecerse a sus habitantes como una ciudad con bastantes actividades al aire libre. Escuchando historias de mi hermana, que vivió allí un año, sé que la capital de Argentina tiene grandes parque, cantidad de actividades culturales a buen precio, cafés donde te puedes sentar a pasar la tarde sin necesidad de pedir nada al mesero, pues no te echan del establecimiento por no consumir. También sé que es cierto eso de los apartamentos pequeños donde no entra ni un rayo de sol y la vista desde la ventana parece ser miserable para muchos, pero creo que los personajes de la película exageran, puede ser solo desde mi punto de vista, pues amo las grandes ciudades y con tal de vivir inmersa en ese río de gente y lugares e infinitas calles por conocer, aguantaría sin problema lo de vivir en un pequeño apartamento. Algo no muy alejado de la realidad, pues vivo en un apartamento (no tan pequeño) con mis padres y mi hermano, pero duermo y habito la mayoría del tiempo en casa en una pequeña habitación donde no sé como, pero logran caber una cama, una pequeña biblioteca mi computador y un escritorio.
A diferencia de los pequeños, olvidados y desordenados apartamentos de los personajes de Medianeras, habito mi pequeño espacio apropiándome de él, me gusta decorarlo, pego imágenes y dibujos en la pared, cuelgo muñecos del techo etc. Así cuando no tengo nada mirar mis paredes no resulta deprimente, sino divertido. Cada imagen posee un recuerdo que se puede relacionar con el de el lado y crear historias en ese territorio que hasta parece un mapa con calles, cuadras, esquinas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario